Durante su visita a Colombia, en el marco de los cinco años de operación de Paymentology en el país y en la región, Pedro Blanco Pinto, Head of Business Development para LAC de la compañía, habló sobre la evolución de los pagos, la regulación y su visión del mercado fintech.
“Hoy en día varios usuarios utilizan tarjetas respaldadas en criptoactivos sin saberlo”, afirmó Blanco Pinto. Y es que según el directivo, los criptoactivos “están más cerca que nunca” del consumo cotidiano, porque la tarjeta funciona como una capa que traduce ese saldo digital en un pago convencional en el comercio, sin que el comprador tenga que interactuar con la moneda de origen.
El vocero contrastó ese escenario con el de pocos años atrás. “Antes era muy difícil poder utilizar un criptoactivo para comprar algo, un bien o un servicio. Era muy, muy complicado. Hoy en día se ha vuelto parte de las transacciones cotidianas o diarias”, explicó.
El cambio, en su lectura, no vino del lado del usuario sino de la infraestructura, de las plataformas que permiten que un programa de criptoactivos se convierta en una tarjeta aceptada en cualquier punto de pago. Ahí se ubica el negocio de la compañía: “Paymentology es un procesador emisor. ¿Qué significa esto? Que procesa las transacciones del mundo emisor”, detalló.
Un mercado que se volvió regional
Con cinco años de operación en Colombia y en la región, Paymentology tiene una visión consolidada del mercado regional y local: “Colombia es un país sumamente importante para la región (…) Es un país muy avanzado en lo que el fintech se refiere”, señaló. De acuerdo con los datos compartidos por la empresa, la firma opera en casi 70 países y cuenta con más de 600 empleados especializados en pagos.
En ese periodo, el segmento de pagos regional también cambió. “Antes la práctica se decía, nos asentamos en un país, vemos cómo evoluciona y cómo madura el producto y después vemos si nos expandimos. Hoy en día no, ahora todo es más regional, más transfronterizo”, explicó.
Gracias a ello, las empresas lanzan productos en varios países al mismo tiempo con una sola integración técnica. De esta forma, la tecnología de procesamiento se volvió un commodity y su diferencial pasó a ser la velocidad de integración con los sistemas de los bancos, agregó Blanco Pinto.
En este escenario, los criptoactivos aparecen en esa transición regional. Blanco Pinto sostuvo que la industria habla cada vez menos de remesas y más de pagos transfronterizos: “Ya dejamos de hablar tanto de remesa. Porque la remesa acarreaba un peso regulatorio muy grande”. Según su explicación, la conversión entre criptoactivos y moneda local hace que el pago entre países sea más sencillo y rápido.
Sobre el marco normativo, el vocero planteó una postura de acatamiento país por país. “Entendemos que cada país tiene sus propias regulaciones. Por más que sean vecinos, por más que estén lo más cerca posible”, afirmó, y explicó que por eso la compañía decidió concentrarse solo en el procesamiento y no en la relación con las marcas de tarjetas.

