El mensaje es variado: La adopción empresarial de Inteligencia Artificial en Colombia pasó del 34 % al 42 % en doce meses, el país subió al cuarto lugar del índice regional de la CEPAL y el Congreso discute su primera ley de IA. Sin embargo, tres de cada cuatro empresas que dicen usar IA se quedan en tareas básicas. ¿Cómo estamos?
Comencemos por las cifras. La adopción de Inteligencia Artificial en las empresas colombianas pasó del 34 % al 42 % entre 2025 y 2026, según el estudio ‘Desbloqueando el potencial de la IA en Colombia’, elaborado por Strand Partners y presentado por Amazon Web Services (AWS) el 30 de julio de 2026 en Bogotá.
El reporte estima que unas 130.000 organizaciones incorporaron la tecnología en ese periodo y que el 64 % de los consultados ya la considera una prioridad estratégica. Las cifras provienen de una encuesta comisionada por el proveedor de nube, no de una medición oficial.
Profundidad de la adopción y rezago de las mipymes
“Colombia ya superó la etapa de preguntarse si la inteligencia artificial genera valor”, afirmó Daniel Saldarriaga, gerente general de AWS en Colombia , durante la presentación del estudio. El mismo documento matiza el entusiasmo: el 74 % de las compañías colombianas permanece en usos básicos orientados a ganar eficiencia, el 14 % integró la tecnología en varias funciones del negocio y solo el 12 % llegó a sistemas personalizados, combinación de modelos o IA agéntica.
La estrategia sigue siendo la excepción. De acuerdo con el mismo reporte, apenas el 18 % de las empresas en Colombia cuenta con una estrategia integral de IA y solo el 15 % de quienes ya la usan lanzó un producto o servicio nuevo apoyado en ella.
Diversidad en la adopción de la IA en Colombia
Las startups lideran la adopción, que pasó del 42 % al 52 % en un año, mientras las pymes se movieron del 33 % al 40 % y las grandes empresas del 48 % al 57 %. El rezago se concentra en el tejido más pequeño.
El estudio ‘IA: La Brecha de la Preparación’, del Centro de Innovación, Productividad y Desarrollo Tecnológico (Cintel), divulgado en mayo de 2026, encontró que el 40 % de las micro, pequeñas y medianas empresas no tiene planes de incorporar la tecnología en el corto o mediano plazo, y que el 45 % de los empresarios quiere innovar con IA frente a un 32 % que logró implementarla.
Del lado ciudadano, su estudio ‘Perfil del Consumidor Digital’ reporta que el 48 % de los colombianos encuestados ya usa herramientas de IA en actividades académicas y laborales, y que el 44 % teme que la tecnología afecte su empleo.
Política, gobernanza y el debate regulatorio
El marco vigente en Colombia ha cambiado, ya no es el mismo de 2019. Como muestra, el 14 de febrero de 2025 el Gobierno aprobó el Documento CONPES 4144, la Política Nacional de Inteligencia Artificial, con seis objetivos estratégicos y un presupuesto indicativo de 479.273 millones de pesos con cargo al Presupuesto General de la Nación hasta 2030.
El documento sustituye como eje de política al CONPES 3975 de 2019, que ordenaba la transformación digital. Pero la regulación sigue pendiente y en algunos casos estancada. Como pasó con el archivado proyecto PL 043 de 2025 en Senado y 324 de 2025 en Cámara, que proponía un enfoque por niveles de riesgo, una autoridad nacional de supervisión, zonas de prueba regulatoria (sandbox) y un Sistema Nacional de Inteligencia Artificial de coordinación interinstitucional, fue archivado
Mientras la ley se discute, los jueces ya fijaron reglas. En la Sentencia T-323 de 2024, la Corte Constitucional revisó el caso de un juez de segunda instancia que consultó ChatGPT 3.5 para fundamentar un fallo de tutela y ordenó al Consejo Superior de la Judicatura elaborar lineamientos sobre el uso de estas herramientas en la Rama Judicial, con principios de transparencia, control humano y no sustitución de la racionalidad humana.
En cuanto al pulso regional, Colombia mejoró posiciones. El Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, del Centro Nacional de Inteligencia Artificial de Chile (CENIA) y la CEPAL, publicado el 8 de octubre de 2025, ubicó al país en el cuarto lugar entre 19 economías, con 55,84 puntos, dentro del grupo de países ‘adoptantes’, con 76,01 puntos en gobernanza y 67,29 en adopción.
La IA entra a la gestión urbana
El movimiento reciente más relevante para las ciudades ocurrió en mayo. El 20 de este mes, la Alcaldía de Bogotá, a través de la Agencia Atenea y la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, lanzó el Ecosistema de Inteligencia Artificial Urbana con una inversión de 20.000 millones de pesos, orientado a movilidad, seguridad, energía y gestión del agua. Participan como cooperantes la Pontificia Universidad Javeriana y la Universidad Central, con DatosCol como aliado tecnológico.
En lo que se refiere a infraestructura, Colombia alberga alrededor de 32 centros de datos, con inversiones acumuladas superiores a 780 millones de dólares y una concentración marcada en Bogotá, con expansión hacia Antioquia y la costa Caribe, según el balance sectorial publicado por El Colombiano en abril de 2026.
La firma chilena GTD anunció inversiones por 15 millones de dólares en 2026 para ampliar infraestructura en Medellín y evaluar proyectos en Barranquilla y la capital. Las proyecciones del gremio son más ambiciosas que el inventario actual.
La Asociación Colombiana de Data Centers y Tecnología de Datos (ACOLDC) estima que el mercado local pasaría de cerca de 450 millones de dólares proyectados para 2025 a unos 1.450 millones en 2031, y contabiliza alrededor de 25 centros en operación más nueve proyectos anunciados o en desarrollo. La diferencia entre ese conteo y el de 32 instalaciones se explica por los criterios de cada fuente sobre qué cuenta como centro de datos.
El cuello de botella asociado es energético y de equipos. La Agencia Internacional de Energía calculó que los centros de datos consumieron 415 TWh en 2024, equivalentes al 1,5 % de la demanda eléctrica mundial, y proyecta que esa cifra podría más que duplicarse hacia 2030.
En Colombia, Celsia advirtió que la carrera global por infraestructura de IA está alargando los tiempos de entrega de equipos críticos para el sector eléctrico nacional, un efecto colateral que encarece proyectos que nada tienen que ver con la IA. El ILIA 2025 añade que solo cuatro países de la región, entre ellos Colombia, muestran una industria de centros de datos consolidada, y que más de la mitad carece de infraestructura de alto rendimiento.
Talento: la restricción que no se resuelve con presupuesto
La escasez de perfiles en Colombia es el hallazgo más consistente entre diferentes estudios. Según el reporte presentado por AWS, el 84 % de las empresas consultadas considera que el acceso a talento calificado será determinante para el crecimiento de su industria, el 47 % señala la falta de personal como barrera concreta para adoptar o expandir IA y el 63 % reporta dificultades para atraer trabajadores con habilidades digitales. Los empleadores dicen estar dispuestos a pagar un salario 29 % mayor por candidatos con competencias sólidas en la materia.
La demanda proyectada agrava el cálculo. El mismo estudio estima que el 57 % de las contrataciones futuras exigirá al menos conocimiento funcional de IA y que el 23 %, uno de cada cuatro cargos, demandará experiencia especializada. Como respuesta, AWS anunció el programa ‘AWS Entrena Colombia’, con el que se propone capacitar a 500.000 personas en IA y nube hasta 2028, una meta corporativa cuyo cumplimiento habrá que verificar contra sus propios reportes.
La formación disponible pesa más en la base que en la cúspide. El ILIA 2025 encontró que la puntuación regional en alfabetización en IA duplica la de formación profesional y cuadruplica la de talento avanzado, y que 11 de los 19 países medidos no ofrecen programas de doctorado en la materia. Colombia obtuvo el puntaje máximo del subindicador de demanda de cursos, un dato que mide interés de la población, no oferta de posgrados ni producción científica.
Empleo, sesgos y vacíos de información
El efecto sobre el empleo ya es observable en el sector que más lo expone. La empresa colombiana Millenium BPO, con más de 5.000 empleados, informó que entre el 17 % y el 18 % de sus llamadas de entrada son atendidas por agentes virtuales, según explicó su gerente general, Andrés Zuluaga, en octubre de 2025.
La automatización no se tradujo en despidos masivos, sino en menos vacantes nuevas: “ahora no toca contratar 500, sino cada vez menos”, precisó el directivo. La Asociación Colombiana de BPO (BPrO) calcula que el sector emplea a más de 750.000 personas en el país.

